miércoles, 12 de agosto de 2009

Tanda de las notas de opinión hechas durante el primer cuatrimestre por los chicos de sexto año "B".


ABUSO Y MAL USO DEL CELULAR


Los famosos mensajes de texto, mensajes multimedia y ringtones, son algunos de los tantos puntos que nos llevan al blanco “EL CELULAR”. En un promedio de cada diez personas ocho poseen en sus casas un celular y en algunos casos hasta dos o tres por persona; así, este pequeño aparatito electrónico, pasa a ocupar un lugar importante en nuestras vidas.

Si bien su uso es indispensable para mucha gente, ya que nos permiten estar comunicados con el mundo externo, sin embargo nosotras pensamos que tiene que haber un límite de edad para su uso. ¿Los niños deberían tenerlo? ¿Se le da el uso que corresponde? Si bien las opiniones varían, la realidad muestra que podría tener diferentes efectos, por ejemplo el diario “La Voz de San Justo” comenta que “tanto niños, como adolescentes y adultos no le dan importancia pero hoy en día ya es una enfermedad: entran en pánico, se desesperan al no tenerlo, sienten que suena pero no ocurre, lo miran a cada segundo, entre otros. Estos son algunos de los síntomas que pueden presentar estas personas que requieren de un tratamiento tanto terapéutico, medicinal como también de la ayuda de profesionales.

Otro de los puntos que cabe destacar es que para niños y adolescentes se volvió una obsesión tener el “boom del momento”: un celular. Muchas industrias han sido beneficiadas, ya que el consumo del mismo ha crecido notablemente en los últimos años; por ejemplo, empresas como Nokia, Motorota, Sony Ericsson, entre otras, que día a día ofrecen al público variedad de modelos cada vez más avanzados (cámara digital, sonidos mp3, bluetooth, Internet, etc.), creando así conflictos entre pares, mayormente niños y adolescentes, que no prefieren cualquier celular sino aquél que es “único”, aquél que le gane a los demás.

En fin, el celular, más allá de ser un entretenimiento para algunos, para otros es un medio de comunicación de suma importancia para mantenerse comunicados hasta en casos de emergencias, pero tendría que disminuirse su uso en niños y en algunos casos en adultos y darle más importancia al fin para el cual en verdad fue creado y no tanto a sus “chiches”.


Por: Natalie Ávila y, Rosolin María Ángeles. 6° “B” –T.M.




0 comentarios: