En los últimos tiempos surgió de nuevo la discusión sobre la despenalización de la marihuana debido al comentario del Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, cuando dijo: “debemos terminar con un sistema que atrapa al consumidor y lo criminaliza sin darle tan siquiera el derecho de la salud”.
Nos parece perfecto ver que un ministro se preocupe por los derechos de los habitantes de este país, pero creemos que la Argentina todavía no está preparada para esta despenalización. Sobre todo, porque nuestra sociedad no está totalmente informada de los efectos de la marihuana (tanto nocivos como medicinales), y con una despenalización a su consumo, cualquier persona podría empezar a fumarla, sin saber las consecuencias de lo que realmente le provocaría. Esto podría generar un aumento de consumidores.
Además, los centros de atención a gente con problemas de adicción, no tendrían los recursos necesarios para tratar a tantos pacientes, un claro ejemplo, sin ir más lejos, es el pabellón psiquiátrico del Hospital Iturraspe, que con solo diez meses de existencia, tuvo que dejar de recibir adictos debido a lo problemático que resultaba contener a estas personas.
Por otra parte, los consumidores de marihuana tienden a desarrollar una cierta tolerancia a los efectos del tetrahidrocannabinol (THC), que es el componente activo de la marihuana. Lo que los lleva a tener que consumir más para lograr el mismo efecto, y así es como se convierten en adictos. Las personas con problemas de adicción hacen lo imposible para obtener un poco de droga, a tal punto que llegan a robar para poder financiársela. ¿Por qué pensar que esta situación cambiaría con la despenalización del consumo?
Si bien hay quienes dicen que la marihuana no es una droga tan fuerte como la mayoría, no saben o ignoran que el consumo trae varios problemas. Entre ellos cabe destacar que un cigarrillo de marihuana acumula más alquitrán en los pulmones que un cigarrillo común debido a que no posee filtro, causa daños cerebrales irreversibles o de lenta recuperación, y además esta droga es el paso previo a drogas más perjudiciales.
Los que están a favor de la despenalización, apoyan su posición basándose en el derecho individual de las personas que dice: “Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados”. Cuestionan que si el suicidio no está penado por la ley tampoco tendría que estarlo el consumo privado de marihuana. Esto podría considerarse cierto sólo si el consumo de marihuana es interpretado como un acto aislado, o realizado por una persona que no tiene contactos con la sociedad. Pero no es así, porque cuando una persona fuma marihuana queda inmersa en sus efectos y no está consciente de lo que hace, por lo cual podría reaccionar en forma descontrolada perjudicando a otros miembros de la población.
Es inexacta la idea de algunos que para apoyar la despenalización comparan la Argentina con países del 1er Mundo donde el consumo de marihuana fue despenalizado o legalizado. Primero, porque claro está que Argentina no pertenece al 1er Mundo, debido a que no cuenta con los recursos necesarios que se necesitarían en el caso de una despenalización. Y segundo, porque está comprobado que en los países europeos donde se ha despenalizado el consumo, el mismo tuvo un gran crecimiento. En Holanda, el país más conocido por su legalidad, las autoridades están tratando de reducir la cantidad de locales llamados “Coffee Shops”, donde se vende marihuana libremente, debido al aumento del porcentaje de THC que se ha encontrado en estas drogas.
Como conclusión a este tema, podemos decir que la despenalización de la marihuana en Argentina debería ser pensada no dos, sino que diez veces por el Estado y que se deben reforzar las medidas de prevención y concientización. Acertadas fueron las palabras del Dr. Alfredo Miroli, cuando en una entrevista realizada por el diario local decía: “En la prevención el conocimiento es fundamental, porque lo que paraliza es la ignorancia (…), cuando uno tiene conocimiento, puede obrar en consecuencia”.
Autores: Nicolás Barbarini y Juan Collino.
6to “B” (T.M.)
lunes, 20 de octubre de 2008
HIERBA MALA
Publicado por Marisa Pérez en 16:02
Etiquetas: OPINAN LOS ALUMNOS
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario